"Pensaba que el placer era solo algo físico, pero descubrí que es una herramienta brutal de autocuidado y autoconocimiento. El curso me dio el permiso para ir despacio, sentir, y convertirme en mi propia fuente de nutrición. Mi relación conmigo misma ha dado un giro total; ahora sé lo que necesito y no tengo miedo de pedírmelo. Es una inversión en tu seguridad y plenitud."